El chile serrano, conocido por su sabor vibrante y picor característico, es transformado cuidadosamente en un chicharrón crujiente mediante una cocción lenta y artesanal, realzada con la receta secreta de la casa. El resultado: una textura crujiente, un sabor intenso y una sensación crocante que se roba el protagonismo en cada bocado.
Ideal para acompañar tacos, sopas, ceviches, ensaladas o disfrutar como botana, este chicharrón aporta un toque picante y auténtico a cualquier momento del día.
Además de su sabor, el chile serrano es una fuente natural de vitaminas A y C, minerales como potasio y hierro, y antioxidantes que contribuyen al bienestar general.